¿POR QUÉ ESTO ES IMPORTANTE?

Como padres, ustedes hacen todo lo posible para proteger a sus hijos y mantenerlos seguros. Esto empieza a una edad temprana al enseñarles que vean en ambas direcciones antes de cruzar la calle o que usen un casco protector para pasear en bicicleta.

Al crecer, los peligros que los jóvenes enfrentan son más serios y tienen implicaciones más significativas. El mal uso y abuso del alcohol, de la marihuana, y de los medicamentos recetados son problemas que nuestros jóvenes enfrentan en algún momento de sus vidas.

Datos del 2013, muestran que en el Condado de Douglas una cuarta parte (26.6%) de los jóvenes de noveno a doceavo año en secundaria han tomado al menos una bebida alcohólica en una o más ocasiones en los últimos 30 días. Casi la misma cantidad (25.1%) de estudiantes en el mismo grupo admitieron el haber usado marihuana una o a más veces en su vida.

El empoderar a los jóvenes para que puedan lidiar efectivamente con la presión de los compañeros o las situaciones sociales donde están presentes el alcohol y las drogas puede ayudar a prevenir una vida de abuso de sustancias.

El cerebro y el cuerpo de un adulto joven se desarrolla entre las edades de 9 a 25 años. El abuso de sustancias puede tener un efecto permanente en su desarrollo y su capacidad para ser unos adultos productivos y exitosos. El Instituto Nacional de Abuso de Drogas (National Institute on Drug Abuse, NIDA por sus siglas en inglés) estima que el abuso de sustancias en los Estados Unidos cuesta más de $600 billones al año (lo cual incluye costos relacionados con el cuidado de salud, los crimenes y la pérdida de productividad).